Ícaro y el astro rey

Usted calla
y sus ojos hablan con la ternura del que escucha.
Su silencio da vida
y el mundo es un lugar menos ruidoso
y habla el universo y dice:
«Este es mi amigo».
Estar con usted es tan precioso
como volar hacia el Sol.
Echo en falta su estilo,
su presencia,
su clara inteligencia y su candor.
Los hombres siguen siendo como eran
y yo sigo siendo como soy.
Usted alza su dedo, interrogante,
como pregunta un amigo al Creador.
No es ciclo eterno y bajo instinto, no es gen egoísta y población.
Es ser tan honrado y tan distinto.
Dejaría que para la gente
mi rostro estuviera en el olvido,
pan y agua y en prisión
y perder mis alas para siempre
si usted se casara conmigo,
si su energía iluminara mi rincón.

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