Brahms, Mozart y Bruckner con la Filarmónica de Londres: otro gran concierto de Ibermúsica

        No sé si la Filarmónica de Londres es la mejor del mundo en estos momentos… o la Berliner de Sir Simon Rattle. El concierto del sábado 15 de diciembre en el Auditorio Nacional fue un éxtasis; ¡qué precisión!. No conocía al director Vladimir Jurowski y me ha sorprendido para bien. Me hacía sonreír por recordarme al actor Johnny Depp en la película ‘Benny and Joon’, con esos gestos a lo Buster Keaton. Excentricidades aparte, la ‘Obertura Trágica’ de Brahms me dejó sin respiración. Sugiere sentimientos encontrados, es como una breve tragicomedia; Brahms era un maestro en contar mediante la música historias de pérdida de manera concisa, sencilla y natural, dejando al público con ganas de más.

        El Concierto para Piano y Orquesta Núm. 17 en Sol Mayor de Mozart fue, como suele, un derroche de dulzura y armónica imaginación con un toque de melancolía. Impresionante el pianista Nicholas Angelich, aunque va siendo hora de cambiar su foto de prensa. Sin embargo Bruckner, que tan fervoroso era, me llegó a cansar con las monolíticas repeticiones de su ‘Sinfonía Núm. 1 en Do Menor’. Es un espectáculo grandioso ver la orquesta tocando al completo, pero después de la ligereza del sensual y aniñado Mozart ese factor sorprendente se prolonga demasiado y se convierte en responso inabarcable… o a lo mejor mi cansancio se debió a mi avanzado estado de gestación de dos gemelas. Sir George Solti aplaudiría sin dudarlo la exquisita selección de Ibermúsica para la celebración de su centenario.

Esta entrada fue publicada en Música. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta