Baremboim en la Plaza Mayor de Madrid

    Daniel Baremboim dirigió maravillosamente (como siempre) anoche a su West-Eastern Divan Orchestra en la Plaza Mayor de Madrid. Lástima de sonido. Masacre de la Sexta Sinfonía de Beethoven con 25 micrófonos al aire como si fuera un concierto de rock, acoples y el amplificador bramando. El sonido mejoró en la Séptima (creí ver a Baremboim «intercambiando impresiones» con el técnico, por así decirlo, entre bambalinas) y como además no tiene Pianissimos no importa tanto.
    Baremboim tiene triple mérito: por dirigir como lo hace, por concienciar a músicos israelíes y palestinos desde jovencitos de que no importa de dónde se proceda sino cómo se proceda y por acercar la música culta al pueblo.

    Se agradecen estos eventos municipales públicos y gratuitos; lástima que haya gente que intente saltarse la cola, apeste, hable o coma mientras tocan, conviertiendo una experiencia que debería ser plenamente gozosa en un pequeño tormento.

Esta entrada fue publicada en Música. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta